Salimos de Florencia a las 3 de la mañana y llegamos a Venecia alrededor de las 8 a.m.
Tomamos el Vaporetto a la llegada que nos llevo por todo el Gran Canal.
Nos bajamos en la plaza de San Marco con nuestro equipaje y fuimos a buscar nuestro hotel. Caminamos por muchos callejones viendo las vitrinas lindísimas de los almacenes finos de las marcas más caras del mundo. Al fin llegamos al hotel y nos dijeron que no podíamos usar nuestra habitación así que nos mandaron al hotel Marconi que queda en el canal principal y al lado del famoso puente Rialto y muchas tiendas cheveres.
¡Tuvimos mucha suerte porque el hotel era mucho más fino y elegante que el que habíamos reservado!
Dejamos nuestro equipaje y nos fuimos a buscar un lugar para almorzar. Encontramos una pizería donde comimos una piza exquisita y un tiramisú delicioso. De allí fuimos a la plaza San Marco donde exploramos y entramos a la basilica y subimos al campanario desde donde vimos una vista espectacular.
Decidimos ir a tomar una siesta y camino al hotel pasamos por las tiendas cercas al hotel. Vimos muchas joyas de murano de todos los precios. Luego fuimos a caminar por todos lados, viendo los canales y góndolas por todos los canales y puentes. Pasamos por tiendas de dulces y compramos turrones deliciosos y seguimos mirando por cada callejón posible.
En la tarde tomamos el vaporetto de nuevo para ir hasta la isla Lido, allí tomamos el bus local para ir hasta la playa y nos sentamos en la playa a comer piza.
De vuelta hacia la isla principal vimos el atardecer espectacular desde el vaporetto.
Seguimos caminando hasta que ya no podíamos más! Al fin cerca de las 11 p.m. fuimos a cenar en un callejón donde todavía estaban sirviendo comida.